Una visita a la Basílica Catedral de Arequipa

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Una visita a la Basílica Catedral de Arequipa

Una visita a la Basílica Catedral de Arequipa

La Basílica Catedral de Arequipa, no es la más grande del Perú aún con sus 3 mil 680 m2, tampoco tiene capacidad para miles de fieles: un poco más de 1200 por recomendación de INDECI. No es la más alta tampoco, pues tiene 44 metros de altura torres incluida. Pero para los habitantes de la ciudad significa más que un edificio, es la muestra de la fe católica que ha madurado en más de 400 años y significa orgullo histórico que trasciende la historia y hace que sea, sin quererlo así junto con la Plaza de Armas, el centro de la vida social y política de la Blanca Ciudad.

Lo que sí tiene la Catedral, si a tesoros se refiere, es una rica colección de obras de arte celosamente cuidadas y mostradas al público desde el 2010. Este año y por tercer consecutivo, el Museo de la Catedral de Arequipa ha sido distinguido con el Premio a la Excelencia de la página web Tripadvisor, la principal en la red en cuanto a materia de turismo y recomendaciones en base a comentarios reales.

Al ingresar por la recepción ubicada en la puerta norte del complejo que da a la Calle Santa Catalina, el visitante nacional o extranjero, puede empezar a contemplar piezas históricas como libros, pinturas, una dalmática, piezas litúrgicas. Luego de ingresar por un pequeño pasaje a la nave principal esta se nos muestra imponente con sus 15 metros de alto hasta las cúpulas. La primera parada que hacen los guías es en el Órgano de Loret. Allí empieza uno a maravillarse.

Esta enorme pieza musical se instaló en 1854. Fue construido en Bélgica, por uno de los más reconocidos especialistas de Europa: Francoise Loret y financiado por la familia Goyeneche y otras importantes de la ciudad. Un dato es que esta joya musical, fue mal ensamblada, por lo que sufrió una serie de restauraciones, la última el año 2013. Tiene 12 m de altura y 3 hermosas esculturas de madera y 1250 tubos. Un grupo de jóvenes están siendo preparados actualmente para ser organistas y mantener activo este gran tesoro. Actualmente uno puede escuchar libremente los sábados durante una hora, de 17:00 a 18:00 horas, como suena en las interpretaciones que se hacen para su mantenimiento.

Caminado un poco más nos encontramos con el Púlpito central. Esta característica pieza es usada en la Liturgia de la Misa para que el sacerdote desde allí ofrezca su homilía, luego de la lectura del Evangelio. El de la Catedral tiene una característica única y es que un diablo penitente es aplastado por la parte principal contra el suelo, símbolo que la Palabra de Dios esclarece las tinieblas nos explican. Esta talla fue construida en Lillie – Francia por el Artista Bussine Rigot con el legado que dejó la Sra. Javiera Lizárraga, siendo albacea Mons. Mariano Lorenzo Bedoya, y traído durante la guerra de 1879. Mientras observamos la belleza de sus detalles nos informa el guía que llegó sin planos para su ensamblaje, por lo que se desconoce el significado de sus más de 500 tallas y figuras. Por el uso y el tiempo su parte central se inclinó más de 20 grados por lo que fue intervenido hace algunos años, recuperando su postura original y siendo limpiado en su totalidad para darle una rejuvenecimiento total.

Con un giro pequeño nos encontramos directamente con el Altar Principal, construido con mármol de Carrara y diseñado por el escultor italiano Filippo Moratillo, al cual también se le debe la guarda eucarística conocida como la “Moratilla”. Un detalle que no se ve, porque está en la parte trasera de la gran pieza, es que el escudo del Obispo Goyeneche está tallada en el mármol, recuerdo del gran benefactor que fue.

Fuente: Diario La Voz