Economia de Arequipa – Erupción en el Misti

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Economia de Arequipa - Erupción en el Misti

Algo se cocina al pie del volcán. Las bocanadas de modernidad son visibles en las avenidas que conducen al aeropuerto. En la avenida Aviación ya no está la Fonda del Sol, un restaurante campestre donde servían sabrosos picantes. Sobre lo que era esa extinta catedral del paladar hoy se levanta un complejo de megatiendas comerciales similares a los abiertos en la última década en otros cinco puntos de la ciudad. En los alrededores de la obra la campiña también fue devorada por el cemento. Nuevos edificios de oficinas, departamentos y chalets han transformado un paisaje que era esencialmente agrícola.

En la avenida paralela, la Metropolitana, obreros de construcción remueven las tierras para asentar las bases del City Center: cuatro torres de 19 pisos cada una, que tendrá un hotel 5 estrellas, supermercados, bancos, cafés y tiendas. En la avenida Del Ejército, en el lugar donde antes estaba el colegio Sagrado Corazón, ahora hay un Plaza Vea, rodeado por un frenesí comercial y financiero insospechado hace unos años. Arequipa empieza a ser incluida en casi todos los tours de figuras internacionales. Aquí han tocado Charly García, Carlos Vives, Marc Anthony, Juan Luis Guerra, Andrés Calamaro, Collective Soul, Soul Asylum, y Fabulosos Cadillacs.

Un transporte público con embotellamientos gigantescos confirma que esta ciudad provinciana de espíritu revoltoso experimenta una metamorfosis socioeconómica sin precedentes. Los economistas sostienen que el repunte lo apalancan la llegada de nuevos capitales (con inversiones astronómicas y diversificadas) y la buena salud de las empresas locales. La edición 2011 del Peru: the top 10,000 companies incluye, en su ranking de las mejores empresas del país, 361 que operan a la sombra del Misti. En el 2010 estas empresas facturaron US$ 5,900 millones, el  4.2% del total nacional. Después de Lima y Callao, que se quedan con la mejor tajada de la torta, la región Arequipa tiene el mejor desempeño. Esta radiografía de Peru Top Publications coincide con los informes del Banco Central de Reserva (BCR) que registran tasas de crecimiento de 9% y 10% en esta región, es decir, por encima del promedio nacional.

El arequipazo, la revuelta social del 2002 que impidió la privatización de la empresa eléctrica Egasa y que mostró a los arequipeños levantando barricadas y exigiendo la renuncia del presidente Toledo, dejó la impresión de que esta era una zona hiperconflictiva, atrasada e incluso inviable. Pero todo ese clima adverso se fue esfumando. El jefe de investigación de Peru Top Publications, José Carlos Lumbreras, señala que el despegue de esta región siembra sus bases a fines del toledismo, como ha ocurrido en otras zonas del país. Lumbreras afirma que algunos empresarios advirtieron la saturación del mercado limeño. Era hora de mirar a las ciudades del interior. ¿Qué condiciones ofrecía Arequipa para la inversión privada? El rector de la Universidad Católica San Pablo, Germán Chávez Contreras, destaca su paz social. Lo que no ocurre en Trujillo y Chiclayo, que viven sobresaltadas por la proliferación de bandas delincuenciales. “Históricamente, el norte siempre estuvo por encima del sur, sin embargo, la seguridad fue clave para que las inversiones miren a otro lado”.

El milagro mistiano coincide con los altos precios de los metales. Arequipa produce cobre, oro, plata, zinc y plomo. La minería representa el 60% de sus exportaciones. Su fuerte es el cobre con Cerro Verde a la cabeza, mineral que cuadruplicó su cotización. Esta compañía que explota un yacimiento a tajo abierto en el sureste de la ciudad aporta la cuarta parte de la producción nacional y tiene un efecto capital en la economía regional. Figura entre las diez primeras compañías del país con mayores ingresos. En el 2010 su facturación superó los US$ 2,357 millones, casi el 50% del total de ingresos generados por el empresariado local. Eso anima a Cerro Verde a apostar por la ampliación de la mina y triplicar su producción. Invertirán US$ 3,500 millones sin la amenaza de las protestas sociales a las que acallaron con obras: una planta de agua potable para 100 mil habitantes y otra que descontaminará el río Chili.

Germán Chávez admite que la minería no es generadora de empleo a gran escala. Sin embargo, activa la construcción, el comercio y los servicios; estos dos últimos representan el 50% del Producto Bruto Interno Regional (PBI). Los trabajadores mineros son los mejores pagados del país. En los últimos años recibieron utilidades anuales que bordean los 100 mil soles y la mayoría invierte en  bienes raíces. La masiva compra de terrenos, viviendas o departamentos apuntalaron el crecimiento del sector, pero también distorsionaron el mercado. El metro cuadrado en el residencial distrito de Cayma costaba US$ 565; hoy, con el boom, sobrepasa los US$ 800, precisa un estudio de la Cámara de la Construcción.

Este mismo estudio advierte que las zonas de crecimiento urbano, que se tenía previsto ocupar hasta el 2015, ya fueron copadas por esta vorágine expansiva. La alternativa son los edificios, crecer hacia arriba ante la falta de espacio. El aporte de la construcción al PBI todavía es pequeño, sin embargo, crea fuentes de empleo. En 1994 la tasa regional de desempleo era 12%, ahora es de 7%, fundamentalmente por la construcción. Con nuevos edificios, centros comerciales, obras públicas en marcha, era inevitable que aumente la demanda de arquitectos, ingenieros y albañiles. Y trabajadores con dinero en el bolsillo –dice Chávez– activan el consumo: más alimentos, más servicios y más entretenimiento. Los grupos de retail más importantes del país abrieron sucursales aquí (Wong, Plaza Vea, Falabella, etc). En este año Arequipa debe sumar su sexta megatienda. Chávez reconoce el crecimiento de la Ciudad Blanca, pero afirma que no se puede depender toda la vida de los metales.

La economía mundial sufre una turbulencia por la crisis mundial. Todos le prenden velitas a China para que siga creciendo e importando el cobre peruano cuyo precio ya empezó a descender… “Apostamos por un recurso que no es renovable, falta promover la manufactura y la agroindustria, estos sectores amortiguarían la caída de la minería”. A Chávez le preocupa la calidad del empleo, más del 70% es informal, trabajadores sin buenas remuneraciones ni derechos que los asistan. El deseo es que ese chorreo moje a todos. ¿Cómo ve el futuro de Arequipa José Lumbreras, de Perú Top Publications? “Con mucha expectativa. Es una de las regiones con mayor potencial económico. Hay interés de la inversión nacional y extranjera en la construcción y el turismo”. Ver para creer.

Arequipa sufrió un desfase después del arequipazo del 2002. Recién nos estamos poniendo al día. Esa protesta desalentó algunas inversiones. La mayoría prefirió Lima y las ciudades del norte del país. Es cierto, estos tiempos de bonanza arequipeña están sustentados en la minería; pensar en otra actividad que la reemplace me parece complicado. Mineros vamos a ser toda la vida, la región tiene aún un enorme potencial; sé que ahora se ha planteado la dicotomía entre minas y agro por las disputas del agua, sin embargo, ambas actividades pueden convivir en forma tranquila garantizando el cuidado al medio ambiente. Como empresario pienso que lo mejor está por venir con el gasoducto sur andino que debe traer el gas de Camisea en el 2016. Eso pondrá en funcionamiento la industria petroquímica y una inversión de 14 mil millones de dólares en los próximos 10 años. El proyecto demandará 20 mil puestos de trabajo. Me preocupa que no estemos preparados en nuestra oferta laboral. Hay que cambiar los currículos de las universidades marcadas por lo humanístico; ahora necesitamos técnicos. También la Interoceánica y Majes II son otras claras opciones de desarrollo.

Fuente : La Republica