Como hace 34 años, Melgar campeón ante el mismo rival

0
996
Como hace 34 años, Melgar campeón ante el mismo rival

Como hace 34 años, Melgar campeón ante el mismo rival

Fiesta en el centenario. Melgar conquistó su segundo título nacional de la historia al vencer 3-2 a Cristal con un agónico gol de Bernardo Cuesta en los descuentos.

Empezó mejor Melgar, tuvo un par de chances para anotar hasta que llegó un penal que fue errado por Ysrael Zúñiga y esa jugada terminó en un contragolpe letal cervecero. Corrida de Irven Ávila que mandó un centro a media altura para que Beto Da Silva conecte de cabeza el 1-0.

El estadio de la UNSA se quedó en silencio por ese primer golpe, pero Melgar no tardó en reaccionar. Arias manda un centro inesperado y aparece Omar Fernández, una de las figuras del partido, para dejar solo a ‘Cachete’ Zúñiga que se redime de su error marcando el empate. Después de algunos sustos en su área, un pelotazo de Kontogiannis encuentra libre a Arias, que le gana la posición a Alberto Rodríguez y la cede a Fernández, que definió con clase. Así acabó el primer tiempo, con un estadio en ebullición, con la visita buscando cómo hacer daño.

Ahmed movió sus fichas para cambiar el destino: Blanco y Chávez desconcertaron a la defensa rojinegra, que retrocedió peligrosamente buscando conservar el resultado. Cossio y Blanco asustaron hasta que Kontogiannis hizo un penal que el mismo uruguayo cambió por gol. Entonces aparecieron los fantasmas, el lado oscuro que dominó por momentos a Melgar; pero se quitó esa ansiedad y nervios en el minuto final.

Perdió el balón Cazulo y ese error lo dejó a Rainer Torres con el camino libre para darle pase a Cuesta, que quitó ese nudo de la garganta con el gol que dejó afónico a todo Arequipa. En un lugar muy, muy lejano, esta galaxia rojinegra festeja un merecido título. El que más puntos sumó en el Acumulado.

Como hace 34 años, Melgar campeón ante el mismo rival

No eran tiempos buenos para Melgar. El equipo salvó la categoría el 25 de enero de 1981 jugando ante Sport Boys.

Aunque parezca increíble, doce meses después, el 31 de enero de 1982, Melgar se coronó Campeón Nacional luego de emparejar al Sporting Cristal en el Nacional de Lima.

Esa gloriosa oncena tuvo, a diferencia de hoy, a varios arequipeños. El inolvidable argentino Emilio Campana en el arco, su suplente Arnaldo Suclla, en la zaga Jorge Ramírez, Israel Quijandría, Raúl Obando Begazo como el gran capitán y Fredy Bustamante en reemplazo del titular Ángel Gutiérrez; en la medular Benigno Pérez, Buyo Ramírez y Genaro Neyra, dejando en el ataque a Ernesto Neyra, Bisetti y Víctor Gutiérrez.

Al Nacional de Lima llegaron esa noche 35 mil 948 espectadores, la mayoría apoyando al conjunto capitalino y a sus jugadores, que integraban la selección peruana.

Cuando el árbitro Edison Pérez dio inicio a la brega, el internacional Uribe levantó los brazos y una oleada de banderas peruanas brotó de las cuatro tribunas. El cántico era “¡Perú, Perú, Perú!”, un grito que encarnaba el rechazo más claro a la pretensión provinciana de alzarse por primera ocasión con un lauro nacional.

A los diez minutos, Genaro Neyra recibió una pelota parada del mollendino Ramírez y el camanejo cabeceó como los dioses.

Pero en el marco rimense estaba el legendario Quiroga, entonces titular de la selección peruana. El balón fue desviado al parante y de allí cayó tímidamente al área chica. Genaro estiró la pierna y con la parte externa de su botín izquierdo puso el primer gol de la noche.

Melgar sólo necesitaba un empate para lograr la corona porque le llevaba 2 puntos de ventaja a Universitario.

Cuando el partido entró a su media hora final, las tribunas comenzaron a entonar el Himno Nacional. No concebían que los arequipeños les robaran la supremacía de siempre.

Por ello, cuando Pérez echó del campo de juego al arquero Emilio Campana al minuto 31 del tiempo final, las graderías temblaban ante el zapateo de los asistentes.

La banca, dirigida por Máximo Carrasco, envió a Suclla para contener el vendaval rimense, pero sus manos se doblegaron al minuto 37 ante el violento taponazo de Uribe.

Como Pérez sumó 5 minutos de sobretiempo, los últimos 13 minutos fueron interminables.

A 34 años de esa noche de gloria, le doy gracias a todos aquellos valientes jugadores que la hicieron realidad y al “Caballerito”, ese humilde peón de la constancia y el amor llamado Eduardo Valencia Jiménez, en ese entonces presidente de Melgar. Una oración para que proteja desde el cielo a su Melgar querido, hoy nuevamente campeón.

Fuente: La Republica