Arequipa y sus balcones, una vieja tradición arquitectónica

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Arequipa y sus balcones, una vieja tradición arquitectónica

La arquitectura local no solo son añejas casonas, resistentes bóvedas o columnas de estilo romano. Para verificar otro aspecto de su alucinante esplendor debemos levantar la mirada hacia los segundos pisos de las casonas para atestiguar la existencia de decenas de hermosos balcones.

El panorama es revelador. Una caprichosa variedad de balcones se alza por las calles de Arequipa con diversos estilos, desde los barrocos que se construyeron en la época colonial hasta los art nouveau levantados durante 1940 y 1950.

Pero, arquitectónicamente, ¿qué es un balcón? William Palomino Bellido, arquitecto especialista en restauración de patrimonio, sostiene que esta pieza es una extensión del techo al pie de una ventana. “Permite tener una relación entre el interior de la casa y el exterior de la calle sin salir de la construcción”, explica.

ESTILOS Y VISTAS

El espacio más relajante y vistoso de las casas arequipeñas tiene varios estilos de la arquitectura mundial. Los primeros balcones de la ciudad se hicieron con el estilo barroco. Este se estableció entre los años 1600 y 1725, estilaban un exceso de detalles ornamentales. En su estructura permitió que las ménsulas o bases de los balcones fueran de piedra con estilos árabes en sus formas. Algunos tenían balaustradas o barandas de fierro forjado y eran cortos como las dimensiones de la puerta de acceso. Comenzó el auge de los balcones, pero no se popularizaba su uso porque muchas casas no tenían una segunda planta.

La fisionomía de las antiguas casas cambiaría en 1784: un violento terremoto derribó mil 633 casas. Esto obligó la reconstrucción de la urbe. En el proceso se levantaron domicilios de dos pisos con balcones de estilo neoclásico. Estos se destacaban por inspirarse en la sobriedad de las líneas de la arquitectura grecorromana.

Algunos tenían bases de sillar y otros de madera con barandas de fierro. Albergaban techos con soleras para evitar la inclemencia del astro rey. La ciudad parecía reflorecer. El historiador Héctor Ballón Lozada subraya que la labor del herrero y carpintero fue fundamental en la elaboración de estos balcones.

Sin embargo, otro terremoto cambia el estilo en los balcones y en la arquitectura. Después del otro remezón de 1848, Arequipa introdujo el movimiento del Neorrenacimiento para sus casas. Este tipo arquitectónico se destacaba por tomar las formas de las construcciones romanas. En los balcones arequipeños evolucionaron y permitió que fueran extensos a lo largo de la fachada como una galería. Se podía acceder desde varias puertas de la casa.

NUEVO ARTE

El crecimiento social y estilístico de la ciudad fue cambiando con la llegada de los ingleses, por el boom comercial en Arequipa que en 1920 provocó la introducción de nuevos balcones. Surge el art nouveau en la ciudad y cambia el estilo de la urbe, ya que el movimiento renuncia a los estilos romanos. En el balcón se introduce el cemento. La mayoría de estos balcones están en Vallecito y en el barrio IV Centenario.

Sin embargo, en la actualidad ya no importa el estilo, sino el culto a estas piezas. En la calle Garcí Carbajal existe un balcón cerrado de estilo barroco francés. El propietario de la casa donde existe la pieza era el médico Juan Saravia y lo mandó edificar con talladores arequipeños y brasileños.

La ciudad no se reduce al adoquín y a los muros de sillar. También hay un fabuloso espacio para ver el resto de la urbe desde un bonito balcón.

CLAVES

William Palomino detalla que actualmente los arequipeños siguen ligados a los balcones. Éste subraya que las construcciones modernas edificaron algunos con aluminio y vidrio.

El historiador Mario Arce postula que el balcón arequipeño fue una pieza que invitó al cortejo de las parejas.

Fuente : La Republica