Arequipa: 472 aniversario

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Arequipa: 472 aniversario

Cuenta la leyenda que el inca Mayta Cápac, al pasar por estas verdes campiñas bañadas por el río Chili, recibió la petición de uno de sus capitanes para quedarse. El inca, en su lengua nativa, le respondió: “Ari, quepay” (Sí, quédense). Pero la etimología más exacta es aimara, existiendo dos palabras claves: Ari (filoso, puntiagudo) y quipaya (detrás), haciendo clara referencia al imponente volcán Misti, ubicado detrás de la ciudad.

Sea como fuere el origen de su nombre, Arequipa seduce a cualquiera que la visite.

Arequipa cobija valiosos tesoros. Los 2.335 msnm en que se asienta, casi no se sienten, pero igual hay que cuidarse del mal de altura. Un buen punto de inicio para las visitas es la Plaza de Armas. Allí está la basílica catedral, con su monumental órgano, uno de los mayores de Sudamérica, construido por el organero belga François B. Loret, y el púlpito, traído desde los talleres franceses de Buisine-Rigot, en 1879.

A unos pasos sumérjase en una ciudad dentro de otra. Recorra el convento de Santa Catalina, fundado en 1579 y lo comprobará. Fue edificado con esas características para que las religiosas tengan todo dentro de sus muros, pues al ser admitidas en él, nunca más volverían a salir. Más allá está la Casa del Moral, una de las más representativas de la arquitectura barroca arequipeña, que data del siglo XVIII.

¿Recuerda a Juanita, la famosa niña inca ofrendada al volcán Ampato hace unos 500 años? Pues a ella la ubicamos en su sueño eterno, dentro de una cámara especial en el Museo Santuarios Andinos, muy cerca a la Plaza Mayor.

A pocos minutos de la Ciudad Blanca llegamos a Sabandía, con su viejo molino hidráulico que sigue asombrando a los visitantes desde su construcción en 1785. Al otro extremo, nos recibe la Mansión del Fundador, mandada construir por el fundador de Arequipa, don Garcí Manuel de Carbajal.

¿Hambre? No se preocupe, la cocina arequipeña es una de las más deliciosas. Deje que su paladar se deleite con exquisiteces como el rocoto relleno, lechón al horno, chicharrones de camarón, chupe de camarones, locro arequipeño, ocopa arequipeña, solterito de queso, cuy chaktay, entre muchos más. De chuparse los dedos.

Venga, descúbrase y celebre el próximo 15 de agosto sus 472 años de fundación española. Un buen pretexto para ir a disfrutarla y dejarse seducir por su telúrico encanto.

Fuente : La Republica